La alianza nuevamente sellada
Con la procesión y renovación del Pacto de Fidelidad, Salta y los miles de peregrinos que la visitaron, cerraron ayer un nuevo capítulo de la Fiesta del Milagro.
El cielo fue celeste claro y las imágenes de los santos patronos se recortaron nítidas e imponentes sobre un horizonte de pañuelos agitados al viento. La escena, por siglos repetida, hizo vibrar una vez más, con idéntica intensidad, el corazón del pueblo que cada septiembre renueva su confianza y su fe.




