Estrenando
Mi hija María Hilda estrenando el karaoke de su mamá, y su triciclo de Barbie
Mi hija María Hilda estrenando el karaoke de su mamá, y su triciclo de Barbie
Tratando de darle vida a este blog que tuvo poca actividad hasta el momento, arranco con un video de la Nochebuena. Al principio del mismo puede apreciarse uno de los momentos culminantes de la noche, mi suegra bailando al ritmo de ¿Juan Gabriel?. Más adelante, mi hija recibiendo un regalo (de los 10.000 que intercambiamos) Finalmente el brindis (yo no aparezco, quien habla es mi cuñado, y luego un primo de mi esposa) Por cierto, el brindis se hizo muy temprano, tipo 10 y media de la noche, por alguna razón no esperan hasta las 12 para el brindis y las felicitaciones.
Todo esto para dar una pequeña idea de cómo viven la Navidad en México
Con la procesión y renovación del Pacto de Fidelidad, Salta y los miles de peregrinos que la visitaron, cerraron ayer un nuevo capítulo de la Fiesta del Milagro.
El cielo fue celeste claro y las imágenes de los santos patronos se recortaron nítidas e imponentes sobre un horizonte de pañuelos agitados al viento. La escena, por siglos repetida, hizo vibrar una vez más, con idéntica intensidad, el corazón del pueblo que cada septiembre renueva su confianza y su fe.
Es un resumen de un artículo tomado del excelente portal salteño IRUYA
Se detallan solamente los pasos lógicos y las operaciones básicas, pero no se hace referencia a la forma y a los criterios de selección de los principales ingredientes. Si lo que busca son pistas para empezar, está usted en el lugar adecuado. Esta guía visual ha sido elaborada pensando precisamente en usted.

Nuestros ingredientes: De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Ají molido, comino molido, pimentón dulce, sal, papas, carne vacuna, huevos, cebolla verde, cebolla en cabeza.

Rehogamos la cebolla Derretimos un poco de grasa de pella de vacuno en un sartén, colocamos la cebolla en cabeza finamente picada y la rehogamos en ella hasta que quede transparente.

Picamos la carne Con un cuchillo adecuado, comenzamos a cortar la carne. Primero en filetes o milanesas, luego en tiritas muy finas y por último en dados muy pequeños.

Hoy se renueva en Salta el pacto de fe entre el pueblo salteño y sus santos patronos, el Señor y la Virgen del Milagro, que cada año congrega a cientos de miles de personas. Una de las mayores expresiones de fe del país.
La Procesión puede seguirse a través de Radio Salta, en este link.
Hace unos días, en el programa de televisión de la Madre Angélica en Estados Unidos (EWTN), relataron un episodio poco conocido de la vida Juan Pablo II.
Un sacerdote norteamericano de la diócesis de Nueva York se disponía a rezar en una de las parroquias de Roma cuando, al entrar, se encontró con un mendigo. Después de observarlo durante un momento, el sacerdote se dio cuenta de que conocía a aquel hombre. Era un compañero del seminario, ordenado sacerdote el mismo día que él. Ahora mendigaba por las calles.
El cura, tras identificarse y saludarle, escuchó de labios del mendigo cómo había perdido su fe y su vocación. Quedó profundamente estremecido.
Al día siguiente el sacerdote llegado de Nueva York tenía la oportunidad de asistir a la Misa privada del Papa al que podría saludar al final de la celebración, como suele ser la costumbre. Al llegar su turno sintió el impulso de arrodillarse ante el santo Padre y pedir que rezara por su antiguo compañero de seminario, y describió brevemente la situación al Papa.
Un día después recibió la invitación del Vaticano para cenar con el Papa, en la que solicitaba llevara consigo al mendigo de la parroquia. El sacerdote volvió a la parroquia y le comentó a su amigo el deseo del Papa. Una vez convencido el mendigo, le llevó a su lugar de hospedaje, le ofreció ropa y la oportunidad de asearse.
El Pontífice, después de la cena, indicó al sacerdote que los dejara solos, y pidió al mendigo que escuchara su confesión. El hombre, impresionado, les respondió que ya no era sacerdote, a lo que el Papa contestó: “una vez sacerdote, sacerdote siempre”. “Pero estoy fuera de mis facultades de presbítero”, insistió el mendigo. “Yo soy el obispo de Roma, me puedo encargar de eso”, dijo el Papa.
El hombre escuchó la confesión del Santo Padre y le pidió a su vez que escuchara su propia confesión. Después de ella lloró amargamente. Al final Juan Pablo II le preguntó en qué parroquia había estado mendigando, y le designó asistente del párroco de la misma, y encargado de la atención a los mendigos.
Fuente: Solidaridad.net

CIUDAD DEL VATICANO, sábado, 2 abril 2005 (ZENIT.org).- «A las 21.37, nuestro Santo Padre ha regresado a la Casa del Padre». Con estas palabras, rotas por el llanto, el arzobispo Leonardo Sandri, sustituto de la Secretaría de Estado, anunció el fallecimiento del Papa.
Eran las diez de la noche hora local. Le escuchaban más de 60.000 personas en la Plaza de San Pedro del Vaticano que acababan de rezar el Rosario por Juan Pablo II.
Inmediatamente, la muchedumbre conmovida entonó el Salve Regina y después siguió un largo aplauso. A continuación, el cardenal Angelo Sodano inició la oración del «De profundis» en latín e italiano. La mayoría de los fieles se pusieron de rodillas, muchos de ellos con lágrimas en los ojos.
Muchos, como el amigo gastonl dirán “¡Qué envidia!” Y sí, la verdad es que volver a la patria, volver a pisar tu tierra es algo grandioso que sólo podemos comprender quienes vivimos lejos de ella. Pero quiero enseñarles el “pequeño” itinerario del viaje, a lo que hay que agregar que viajamos mi esposa y yo, con nuestra hija, una pequeña (y hermosísima) bebita de un año y meses, con todo lo que esto significa (llantos, cambios de pañales, etc) Aquí una imagen del “itinerario” y abajo la descripción:
Salimos, la semana que viene, a las 7:30am de Monterrey, por lo cual hay que estar en el Aeropuerto Mariano Escobedo como una hora antes. Conclusión, hay que despertarse alrededor de las 5 de la mañana. Llegamos a la Ciudad de México y corriendo a sellar mi pasaporte para salir del país (la última vez me olvidé y tuve que correr muchísimo a última hora en la altura del DF, que es algo que no le deseo a nadie, para que me sellen el pasaporte) A las 10:30am sale el avión para Chile. Este será un vuelo de 8 horas, 8 laaaargas horas en las que, por experiencia, no podremos ver las películas, ya que nuestra pequeña hija no nos lo permitirá, y apenas si podremos comer turnándonos. A las 21:40 llegamos a Santiago de Chile y corriendo a tomar el último vuelo a Buenos Aires, para llegar a esta ciudad en la madrugada. Tomar un remisse y al hotel, en el cual pagaremos un día completo por estar sólo unas 8 horas. En la mañana ir a la policía para ver si puedo renovar mi pasaporte rápidamente. Luego un taxi hasta Aeroparque para tratar de tomar un vuelo para Salta. Con suerte estaremos llegando a mi ciudad al anochecer. Totalmente cansados y listos para saludar, comer como locos lo que nos tenga preparado mi vieja, charlar un rato y por fin a apolillar tranquilos. Para el regreso, el “viajecito” será exactamente igual. Como ven, está bastante movido.
Salta querida, allá vamos!!!!!!!!!!!!!!!
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